Clos de Lôm Monastrell

Monastrell es un vino rosado sorprendente y moderno que muestra un color rosa pálido con matices de oro rosado. En nariz es intenso, complejo, con explosión aromática de fruta roja y un fondo lácteo bien integrado. Nos recuerda a las frutas maduras; como pueden ser piñas, pomelo, plátano y manzana roja. Su sabor es amplio, con buen peso de fruta en boca, acidez viva y fresca y un final de boca frutoso e intenso. Refrescante y con volumen en boca.

Categoría:

11,50

Descripción

VARIEDAD

Monastrell

VIÑEDOS

Cepas viejas de 45 años, en vaso y en secano.

VENDIMIA 2019

Segunda semana de octubre. Vendimia manual en la mañana.

NOTA DE CATA

Nuestro sorprendente y moderno rosado muestra un color rosa pálido con matices de oro rosado. En nariz es intenso, complejo, con explosión aromática de fruta roja y un fondo lácteo bien integrado. Nos recuerda a las frutas maduras; como pueden ser piñas, pomelo, plátano y manzana roja. Su sabor es amplio, con buen peso de fruta en boca, acidez viva y fresca y un final de boca frutoso e intenso. Refrescante y con volumen en boca.

ELABORACIÓN

La vendimia se recepciona pronto por la mañana y se procesa rápidamente con la última tecnología. Despalillamos, estrujamos, maceramos en homogeneizador continuo y separamos el mosto flor con un sistema de Decanter, no utilizamos prensas.

Fermenta, con nuestro propia selección de levaduras, durante más de tres semanas, para extraer el máximo de potencia aromática y de riqueza de matices en boca.

Finalizada la fermentación, el vino reposa con las lías en suspensión durante más de 4 meses para conseguir así una mayor complejidad y volumen en boca, hasta conseguir este preciado vino.

MARIDAJE

Arroces de todo tipo, carnes blancas, ensaladas y platos con pasta. Perfecto para tomar en cualquier ocasión, como aperitivo refrescante o como acompañamiento de tapas variadas.

ORIGEN

El origen de la bodega Clos de Lôm, que está cerca de cumplir doscientos años de historia, se encuentra en Dupuy De Lôme, el antepasado francés de la generación actual, que se enamoró de un paisaje.

La bodega siempre ha estado en manos de la misma familia desde que este tratante de seda francés descubriera el lugar y viera las grandes posibilidades que atesoraba Fontanars dels Alforins para desarrollar un gran viñedo. No iba desencaminado, ya que a las Terres dels Alforins y a su valle se las denomina actualmente la Toscana valenciana.

Sus herederos, han continuado ampliando el legado que les dejó Dupuy de Lôme, siguiendo la máxima de que “la tierra que poseen no es suya, tan solo es un préstamo que sus padres les han dejado temporalmente, con el fin de que se lo cedan a sus hijos”.

Hace poco tiempo decidieron que dejarían de vender sus uvas a otras bodegas e iban a comenzar un proyecto propio en el triángulo formado por Font de la Figuera, Fontanars y Moixent. Allí se extienden sus 55 parcelas de viñedos propios, muy bien diferenciadas por tipología de suelo, orientaciones e inclinaciones. De la mano del enólogo Pablo Ossorio han apostado por las variedades autóctonas como su Monastrell en vaso, la plantación más antigua de la finca, la Malvasía, y la Garnacha, sin dejar de lado un Tempranillo que dará mucho que hablar.