Clos de Lôm Tempranillo

Este vino muestra un profundo color rojo rubí con reflejos violáceos. De aroma intenso, destaca su carácter frutal y aromas de larga duración como frutas rojas maduras, cassis, bombón inglés y ligeras notas tostadas. Potente, armonioso y con paso de boca elegante, marcando ligeramente un tanino maduro bien integrado. Buena acidez, con un final largo y persistente en boca.

Viñas de 30 años, en vaso y en secano.

Categoría:

11,50

Descripción

VARIEDAD

Tempranillo

VIÑEDOS

Viñas de 30 años, en vaso y en secano.

VENDIMIA 2019

Tercera semana de septiembre. Vendimia manual en la mañana.

NOTA DE CATA

Este vino muestra un profundo color rojo rubí con reflejos violáceos. De aroma intenso, destaca su carácter frutal y aromas de larga duración como frutas rojas maduras, cassis, bombón inglés y ligeras notas tostadas. Potente, armonioso y con paso de boca elegante, marcando ligeramente un tanino maduro bien integrado. Buena acidez, con un final largo y persistente en boca.

ELABORACIÓN

La vendimia se recepciona pronto por la mañana y se procesa rápidamente con la última tecnología. Despalillamos, estrujamos, y encubamos en pequeños depósitos inoxidables. Enfriamos la vendimia y maceramos en frio durante un mínimo de 5-6 días utilizando un sistema de remontado de gas comprimido que nos permite no perder aromas en el proceso. Controlamos la temperatura de fermentación a 26º C. Descubamos pasando por Decanter para macroxigenar y limpiar la lía en exceso.

MARIDAJE

Arroces de pato, embutidos, guisos picantes, carnes rojas, a la brasa y de caza, así como quesos semicurados, curados y patés.

ORIGEN

El origen de la bodega Clos de Lôm, que está cerca de cumplir doscientos años de historia, se encuentra en Dupuy De Lôme, el antepasado francés de la generación actual, que se enamoró de un paisaje.

La bodega siempre ha estado en manos de la misma familia desde que este tratante de seda francés descubriera el lugar y viera las grandes posibilidades que atesoraba Fontanars dels Alforins para desarrollar un gran viñedo. No iba desencaminado, ya que a las Terres dels Alforins y a su valle se las denomina actualmente la Toscana valenciana.

Sus herederos, han continuado ampliando el legado que les dejó Dupuy de Lôme, siguiendo la máxima de que “la tierra que poseen no es suya, tan solo es un préstamo que sus padres les han dejado temporalmente, con el fin de que se lo cedan a sus hijos”.

Hace poco tiempo decidieron que dejarían de vender sus uvas a otras bodegas e iban a comenzar un proyecto propio en el triángulo formado por Font de la Figuera, Fontanars y Moixent. Allí se extienden sus 55 parcelas de viñedos propios, muy bien diferenciadas por tipología de suelo, orientaciones e inclinaciones. De la mano del enólogo Pablo Ossorio han apostado por las variedades autóctonas como su Monastrell en vaso, la plantación más antigua de la finca, la Malvasía, y la Garnacha, sin dejar de lado un Tempranillo que dará mucho que hablar.